Medallas
Medalla de San Frutos. Plata 950mm. Grabado al aguafuerte.
Joyería Sacra
30,00 €
Precio final, IVA incluido.
Dimensiones: ± 20 x 20 x 1 mm.
La pieza que observa ha sido realizada de forma completamente artesanal, siguiendo técnicas tradicionales de grabado (aguafuerte) para la obtención de la pieza maestra original.
La pieza que observa ha sido realizada de forma completamente artesanal, siguiendo técnicas tradicionales de grabado (aguafuerte) para la obtención de la pieza maestra original.
Más información
En su elaboración, reside un doble motivo. El primero, es el poder ofrecer al devoto una medalla de nuestro tan querido Santo Patrón de Segovia quien disfrutó sus días de existencia terrenal durante los últimos tiempos de la época visigoda; estimándose que fue entre mediados del S. VII (* año 642) y principios del S. VIII († Carrascal del río, año 715). El segundo, es el de contribuir a la divulgación de la cultura y creencias propias de nuestra tierra un paso más allá de todo aquello que es visible a los ojos.
San Frutos nació en el seno de una familia noble. Una vez fallecidos sus padres, decidió caminar la senda de la Fe y se apartó a las tierras aledañas de Carrascal del Río, a orillas del río Duratón (tierras de Sepúlveda). Sus dos hermanos de sangre, San Valentín y Santa Engracia (ambos mártires a manos de los sarracenos tras el fallecimiento de San Frutos) le siguieron. Allí se establecieron, en cuevas naturales, en los lugares donde posteriormente se levantaron las ermitas en su nombre.
De los milagros obrados en vida por San Frutos, el más notable sin duda es el de "la cuchillada". Siendo Frutos perseguido por los moros, golpeó el suelo con su bastón y en éste se abrió una hendidura tal que impidió el paso a sus persecutores. Esta hendidura es la que hoy día hay que salvar, gracias a un pequeño puente de piedra, para poder acceder a la ermita de San Frutos.
<h3>Breve explicación sobre la medalla.</h3>
El anverso expone la representación del Santo anacoreta, con los atributos que le son inherentes (el bastón o cayado y el libro), más la incorporación de la imagen de un ave, en referencia al apodo ("pajarero") por el que también se conoce popularmente al Santo Patrón de la Diócesis segoviana.
En 1076, el "Priorato de San Frutos", pasó a formar parte del prestigioso Monasterio de Silos, de la Orden de San Benito, mediante escritura de donación del rey Alfonso VI, y es por ello que, en su reverso, la medalla porta las siguientes inscripciones:
Circundando la Cruz, las iniciales de la oración:
- Vade Retro Satana. Nunquam Suade Mihi Vana. Sunt Mala Quae Libas. Ipse Venena Bibas.
En su interior, la Cruz contiene la oración:
- Crux Sacra Sit Mihi Lux.
- Nunquam Draco Sit Mihi Dux.
Encuadran la Cruz las iniciales que dedican la Medalla al Santo Padre Frutos.
San Frutos nació en el seno de una familia noble. Una vez fallecidos sus padres, decidió caminar la senda de la Fe y se apartó a las tierras aledañas de Carrascal del Río, a orillas del río Duratón (tierras de Sepúlveda). Sus dos hermanos de sangre, San Valentín y Santa Engracia (ambos mártires a manos de los sarracenos tras el fallecimiento de San Frutos) le siguieron. Allí se establecieron, en cuevas naturales, en los lugares donde posteriormente se levantaron las ermitas en su nombre.
De los milagros obrados en vida por San Frutos, el más notable sin duda es el de "la cuchillada". Siendo Frutos perseguido por los moros, golpeó el suelo con su bastón y en éste se abrió una hendidura tal que impidió el paso a sus persecutores. Esta hendidura es la que hoy día hay que salvar, gracias a un pequeño puente de piedra, para poder acceder a la ermita de San Frutos.
<h3>Breve explicación sobre la medalla.</h3>
El anverso expone la representación del Santo anacoreta, con los atributos que le son inherentes (el bastón o cayado y el libro), más la incorporación de la imagen de un ave, en referencia al apodo ("pajarero") por el que también se conoce popularmente al Santo Patrón de la Diócesis segoviana.
En 1076, el "Priorato de San Frutos", pasó a formar parte del prestigioso Monasterio de Silos, de la Orden de San Benito, mediante escritura de donación del rey Alfonso VI, y es por ello que, en su reverso, la medalla porta las siguientes inscripciones:
Circundando la Cruz, las iniciales de la oración:
- Vade Retro Satana. Nunquam Suade Mihi Vana. Sunt Mala Quae Libas. Ipse Venena Bibas.
En su interior, la Cruz contiene la oración:
- Crux Sacra Sit Mihi Lux.
- Nunquam Draco Sit Mihi Dux.
Encuadran la Cruz las iniciales que dedican la Medalla al Santo Padre Frutos.